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martes, 8 de octubre de 2013

La fortaleza de Jaca (Ciudadela)

La ciudadela de Jaca es una fortificación de planta pentagonal, construida a finales del siglo XVI (las obras se inician en 1592), que conserva todas y cada una de sus partes características: foso, baluartes, escarpas, cuarteles, polvorines, túneles, etc. además de una hermosa entrada a la que se accede mediante un puente levadizo. Su construcción fue encomendada a Tiburzio Spannocchi, ingeniero de origen italiano al servicio de Felipe II, dentro de un programa de defensa de la frontera aragonesa con Francia, cuyo punto principal sería precisamente este castillo. Para la construcción se eligió un terreno extramuros conocido como El Burnao

El modelo para el Castillo de San Pedro corresponde ya a los nuevos esquemas de arquitectura militar derivados del uso de la artillería, en la que predominaban los muros más bajos y gruesos, con taludes y emplazamientos específicos para cañones y otras bocas de fuego. A mediados del siglo XVII la obra ya estaba completada, pues entre 1635 y 1659 —periodo de guerras con Francia—, Jaca poseía un enorme valor estratégico. Desde su construcción la fortaleza ha mantenido siempre guarnición militar dentro de sus muros. Sin embargo, las vicisitudes bélicas que lo acompañan son escasas, siendo la más destacada la ocurrida durante la guerra de la Independencia. El 21 de marzo de 1809 era tomada por las tropas francesas ante la capitulación de la ciudad y el escasísimo número de tropas que la defendían. Los soldados españoles, al mando del General Espoz y Mina, recuperaron el Castillo tras varios meses de asedio el 17 de febrero de 1814. A partir de entonces, el castillo va perdiendo importancia militar. Sus muros y edificios fueron magníficamente restaurados en 1968, siendo merecedores del premio «Europa Nostra».

domingo, 2 de diciembre de 2012

El castillo de la mota ( Valladolid )

El Castillo de La Mota se encuentra ubicado en la villa de Medina del Campo, (Valladolid, España). Situado en una elevación del terreno —mota—, domina la villa y toda su extensa comarca. De él arrancaba un recinto amurallado, ampliado en tres ocasiones, que abrazaba la población, y del cual subsisten algunos restos. Se edificó con el característico ladrillo rojizo propio de la zona, empleándose la piedra únicamente para pequeños detalles, como troneras, escudos, etc. Fue declarado Bien de Interés Cultural (B.I.C.) el 8 de noviembre de 1904 La villa debió de ser repoblada entre los años 1070 y 1080, fortificándose primeramente el recinto de la villa vieja, conocido como La Mota. Con el crecimiento de la ciudad, el recinto de La Mota quedó convertido en una fortaleza independiente de la propia villa. Así, en 1354 Enrique de Trastamara y sus partidarios combatieron la villa, “e entráronla por fuerza. E estaban en Medina seiscientos de caballo que el rey don Pedro enviara allí, e acogiéronse a la villa vieja, e pleytearon que los pusiesen en salvo”. En 1390 Juan I dona la villa a su hijo el infante Fernando de Antequera, futuro rey de Aragón. De esta forma, a su muerte en 1416, Medina y su Mota pasan a poder del infante de Aragón, Juan. Éste debió de hacer alguna obra en el viejo recinto, por la que en 1433 condenaba a ciertos vecinos a pagar dos mil maravedís “para la obra de nuestro alcazar e fortaleza que nos mandamos facer en la Mota”. Los enfrentamientos entre Juan II de Castilla y los Infantes de Aragón propiciaron que la villa estuviera en ocasiones dividida entre uno y otro bando, dominando los aragoneses la Mota y el rey el palacio de la plaza. En 1439 el infante de Aragón había mandado “cerrar todos los portillos y poner guardas a las puertas y en la villa”, encerrando al rey en ella. En 1441 era, sin embargo, el rey de Castilla el que dominaba la villa y cercaba La Mota, donde se habían refugiado los partidarios de Aragón con “250 hombres, sin víveres y muy poca agua y de malos pozos”, llegando a un acuerdo para rendirla cuando el rey la “comenzaba a minar”.
Después de la batalla de Olmedo de 1445, La Mota quedó definitivamente en manos reales y hacia 1460 ordenó Enrique IV la construcción de “una torre que luego fue la causa de multitud de desgracias”. En 1464 entrega la tenencia de La Mota al arzobispo de Toledo, Alonso Carrillo, que poco después le traiciona y apoya al rebelde príncipe Alfonso. El rey fue entonces sobre Medina “y llego antes de que amaneciese, donde Alonso de Vivero, que era alcaide della y tenía la Mota, que es la fortaleza, por el arzobispo de Toledo no le quiso recibir y el rey mando quedar gente de guarda sobre ella que la cercasen y por capitán (puso) a su contador mayor Pedrarias Dávila”, que la tomó. En 1467 La Mota estaba otra vez en manos de los partidarios del príncipe don Alfonso, apoyando la villa a Enrique IV, pero finalmente toda la villa cayó en manos del príncipe. Muerto éste en 1468, la rebelión la encabeza su hermana la princesa Isabel, que ese mismo año firma con el rey el acuerdo de los Toros de Guisando. En él se estipula que Isabel reciba la “villa de medina del campo e alcazar e fortalezas della e con la torre de la mota”. Sin embargo, en 1470 el rey le quita Medina a su hermana Isabel para dársela a su hija, la princesa Juana. La Mota quedó entonces en manos de un partidario del rey, el arzobispo de Sevilla, Alonso Fonseca, hasta su muerte en 1473.
Posteriormente, el castillo se convirtió en prisión de Estado y en él estuvieron detenidos distintos personajes, tales como Hernando Pizarro, Rodrigo Calderón, el Duque Fernando de Calabria, César Borgia o el conde Aranda. Quizá el hecho más destacado sea la huida de César Borgia, el llamado Duque Valentino, intrigante personaje de la agitada vida política del final de la Edad Media y comienzos del Renacimiento, y a quien el Gran Capitán hizo prisionero en Nápoles, enviándole primero al castillo de Chinchilla, en la provincia de Albacete, de donde intentó escapar mediante una estratagema, no sin antes querer arrojar por las almenas a su alcaide y guardián, Gabriel de Guzmán, quien se libró de muerte segura gracias a su agilidad y fortaleza. Tras el fallido golpe, el Rey Católico ordenó su traslado al castillo de La Mota, custodiado esta vez por el alcaide Gabriel de Tapia. Pasado un tiempo de rigurosa prisión, aunque propia de un personaje de su alcurnia, máquina una nueva fuga con la complicidad exterior del Conde de Benavente, Rodrigo Alonso Pimentel, enemigo del Rey Católico, y las ayudas interiores del capellán y algunos criados. La noche del 25 de octubre de 1506 se descolgó mediante sogas de la Torre del Homenaje. La soga no alcanzaba al suelo, de forma que el último tramo hubo que salvarlo saltando. En unión del Conde de Benavente, llegaron en secreto a Villalón, donde se ocultó unos días (se ofrecían diez mil ducados por su captura). Luego pasaron a Santander para eludir el cerco que el Rey Católico había dispuesto para su captura, y desde allí se trasladó a Navarra, cuyo rey Juan III de Albret era hermano de su esposa francesa Carlota. Después de la Guerra Civil Española el General Franco le entrego el castillo como sede central a la Seccion Femenina del partido FET de las JONS.

jueves, 29 de noviembre de 2012

El fuerte de Napoleon ( Santoña ,Cantabria )

La situación geográfica de la ciudad de Santoña se consideró desde antiguo privilegiada como posición estratégica para impedir el acceso a la bahía. Sin embargo desde el siglo XVI ya se tenía conciencia de lo mal protegida que estaba la plaza pese a su incomparable situación. Pasaron los siglos XVII y XVIII y Santoña y toda la bahía seguían en la misma situación de desprotección militar, pues aunque hubo planteamiento en varias ocasiones de hacer obras de fortificación, nunca se llevaban a cabo, con gran preocupación de la población civil que veía la facilidad con que su ciudad era invadida y arrasada una y otra vez por la Armada francesa. Declarado monumento histórico. Llamado anteriormente fuerte de Mazo. Se encuentra protegiendo la parte norte de la población. Antiguo emplazamiento artillero conocido como Batería Rouget erigida en 1811 por orden expresa de Napoleón. Es más pequeño que los de San Martín y de San Carlos. Fue construido con la piedra que se extrajo para hacer la explanación del risco. Tiene una estructura amurallada rectangular. Se conservan también las ruinas de dos edificios que servían como alojamiento de los oficiales y de la tropa y un emplazamiento artillero conocido como Batería Rouget erigida en 1811 por orden expresa de Napoleón. Se conserva la garita de vigilancia, única de esta época en Cantabria. Desde este lugar estratégico se dominaba y protegía todo el arenal de la playa de Berria. Este fuerte nunca fue terminado. Se trataba de una gran obra sólida, con varios edificios, construida bajo la supervisión del conde de Cafarelli, que fue comandante general de las tropas de Napoleón en el norte de España. Tomó la plaza de Santoña y para proteger la parte norte y la playa de Berria mandó construir este fuerte.

jueves, 15 de noviembre de 2012

La gran Fortaleza de Isabel II , La Mola ( Menorca )

La Fortaleza de Isabel II o Fortaleza de la Mola es un complejo militar situado en una península en la entrada del puerto de Mahón, Menorca. Su nombre se debe a la Reina Isabel II de España, que la mandó construir a mediados del siglo XIX.[1] En frente de esta fortaleza, se encuentra el Castillo de San Felipe, que protege la entrada al puerto desde el otro lado de la boca. Historia En el año 1849 comenzaron los trabajos de la Fortaleza de Isabel II, construida sobre la península de La Mola, en el puerto de Mahón (Menorca), con tres objetivos: defender el puerto, constituir la base de operaciones de todo el Ejército de la isla y servir de reducto de seguridad, en último término, a dicho Ejército. Se finalizó su construcción en 1875, aunque quedó anticuada antes de su inauguración debido a la evolución en la tecnología de la artillería. En 1896, se inició una segunda fase en la que se instalaron baterías y unos cañones de unos 40 km de alcance. La fortaleza nunca ha sido atacada.